En un par de días…

Publicado en Misantropía leve con etiquetas , el 7 Junio 2009 por Lady Brizna

Más de un mes después de la última actualización, vuelvo a los confines de este repugnante blog para hacer un anuncio de excepción. Tras tanto tiempo anhelándola, he aquí la beldad que llegará a mis aposentos en unos días:

Esta, pero con un objetivo decente

Hecho el anuncio, pasemos a otro tema.  Llevo ya una semana en esta ciudad, y cada día se me hace más cuesta arriba. El problema es que aún restan más de tres meses para volver a Salamanca, y, además, en pocas semanas mis adorables progenitores empezarán las vacaciones, lo que significa que estarán aún más tiempo en casa. Supongo que solo me resta evadirme yo, eso sí, a partir de las siete de la tarde: antes no sobrevivo.  Espero que con la cámara se me haga más ameno el pasear, aunque solo sea hasta Correos a recogerla.

Por lo demás, me dedico a la lectura y a la contemplación, ocupaciones propias del tiempo vacacional (anteriormente también del académico, cosas de la Filología, estudios desdeñables). Hoy hice un alto en mis labores para ir a ejercer el acto sublime de la democracia, esto es, para votar, por primera vez, y anticipo casi con seguridad que no por última. A quién, es cosa mía, pero sí mencionaré que faltaban papeletas de candidaturas minoritarias, pero reales, lo que no ayuda a tan sublime acción democrática.

Me retiro de nuevo a mis lóbregas habitaciones, en fin, a despreciar mi existencia y esas cosas a las que acostumbraba en cierta época de mi vida y que recupero de vez en cuando para honrar mi pasado.

P.D.- Por petición popular, menciono que la cámara hace ruido al sacar fotos.

Publicado en Misantropía leve con etiquetas , , el 30 Abril 2009 por Lady Brizna

Ayer, mientras decidía qué enseres llevarme ya a León y cómo encajarlos en la maleta pequeña, encontré en el cajón superior de la mesita una libreta en la que, entre otras cosas, solía apuntar, desde hace dos o tres años (creo que comienza en 2006, pero no puse fecha), cuanto leía. Es, simplemente, una lista de títulos y autores, en caso de prever que no me acordaría, sin más anotaciones. Ni opiniones, ni citas, ni dato alguno. Tampoco es una cuantificación de libros por año, pero debí de considerar que no me interesaba plasmar allí ninguna de las impresiones que me suscitaban los volúmenes. En fin, dejé de apuntar hace unos libros; más bien, he ido olvidándolo.

Estuve (h)ojeando la lista, y, evidentemente, me surgieron una cantidad enorme de pensamientos y recuegeorge-orwellrdos relacionados con mis lecturas de los últimos años. Me sorprendió, por ejemplo, no ver reflejadas allí muchas de las obras que aún hoy cuento entre mis predilectas (por citar algunas, 1984 o los relatos de Edgar Allan Poe), lo que significa que hace mucho que no les doy un repaso. En el último caso, no es del todo cierto, porque hace unos meses adquirí la edición de los Cuentos completos del autor estadounidense (a propósito del bicentenario de su nacimiento) y he ido leyendo alguno que otro muy disipadamente. Respecto a Orwell, he leído en estos  últimos años más cosas suyas, pero las tres lecturas primigenias que me acercaron a él, Homenaje a Cataluña en primer lugar, y más tarde la ya citada 1984 y Rebelión en la granja, no las he retomado, más que alguna página suelta.

Se me fue ocurriendo, a medida que avanzaba en mi repaso, que estaría bien escribir aquí sobre alguno de los títulos que aparecen en la lista. No sobre todos, no porque sean muchos e inabarcables, sino porque los hay que no merecen mención siquiera, pero sí sobre aquellos, que por una razón u otra, destacan para mí. El caso más reciente ha sido el de Rayuela. Pero sobre él no quiero hablar aquí; Rayuela sí que es inabarcable.

En fin, sea lo que sea que salga de aquí, empezaré con mi hazaña personal. Supongo que pocas cosas hay nada más naturales en mí que leer y escribir, infinitamente más lo primero, he de confesar. Sin embargo, siempre me ha costado producir opinión sobre los libros que  pasan por mis manos, ojos y mente, especialmente ante personas que considero más versadas que yo en el campo, y siendo como es este medio de lectura potencial para millones de personas más versadas que yo, incluyendo alguna que otra que comparte mis días (y no me digas que no), pues peor lo paso. Lo intentaré, empero. Como diría Felipe, “¡Mañana mismo empiezo!”*

*No he podido encontrar la viñeta, que, aunque no es de las mejores de Mafalda, me venía muy bien….

Publicado en Misantropía extrema con etiquetas , el 11 Abril 2009 por Lady Brizna

¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.

[...] estábamos tan de acuerdo en todo que era una vergüenza.

Julio Cortázar, Rayuela, capítulo 93

Un día bien usado

Publicado en Misantropía moderada con etiquetas , el 12 Marzo 2009 por Lady Brizna

Dormir hasta las once, libros, muchos libros, kebap, batido, risas, muchas risas, y una foto que merece la pena.

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En un ataúd de plata

Publicado en Misantropía leve con etiquetas , , el 8 Marzo 2009 por Lady Brizna

Voy a ir ordenando la maleta mientras escribo esto. Los libros que van aterrizando en Salamanca ya no caben en las baldas inferiores, y el espacio inviolable de la balda del medio a la izquierda, por primera vez quizás en eones, ha sucumbido. Parte de su territorio, concretamente el tercio izquierdo, está ya bajo mis dominios. Bueno, hablando con más exactitud, bajo los dominios de préstamos varios cuyo origen son, o bien mis progenitores, o bien mi hermana. Por otro lado, la balda inferior derecha no acoge ya más ejemplares, y el paquete de folios, que parece dormir ahora en un microhotel japonés del que le asoman los pies, ha tenido que ir rotando para adaptarse a su nuevo hogar. Tiene como vecinos grandes obras de la literatura clásica que, inevitablemente, han sido traducidas o editadas o comentadas o anotadas o introducidas por alguno de los individuos que me han dado, me da o me darán clase. Bendita endogamia. Por su derecha, el paquete de folios linda con el diccionario de euskera, al que tanta atención le he prodigado desde que lo adquirí. Sigue la balda, y diccionario tras diccionario, gramática tras gramática, manual tras manual, y sin pasar por alto mi niño, esto es, el Raimundo decimonónico (¿A que tienes envidia, a que sí?), llegamos al final, y acabáronse los vecinos. Sigue la explosión literaria por baldas, atriles, mesas, cama, bolsos, mochilas, e incluso silla, rotando probablemente cuando en un sitio estorben, pero nunca llegan a donde se supone que deberían estar. El orden es aburrido, y yo me aburro con facilidad. books

Como de todos es sabida mi propensión al llanto, no importa reseñar aquí que me he pasado todo el fin de semana, especialmente los dos trayectos entre León y Salamanca, reprimiendo las lágrimas al escuchar esta canción:

Y nada, eso es todo. Perdón por la tardanza.

Publicado en Misantropía leve con etiquetas , , , el 30 Enero 2009 por Lady Brizna

El hueso no era tan duro de roer. Bien es verdad que ha sido necesaria una traducción del ínclito escritor argentino, pero al fin se ha conseguido que al susodicho hueso le guste, aunque sea solo un poquito, la poesía de Walt Whitman. Se ha conseguido, que no he conseguido. Veremos si el gusto sigue avanzando. Os lo atribuye por entero a la excelente traducción, pero sospecho que se trata solo de otra forma de sacarme de quicio.

Por otra parte, han empezado de nuevo las clases. Los exámenes y sus notas no me han dejado del todo satisfecha (excepción hecha de Historia de Grecia), y eso que no he sido de las peor paradas. Este segundo cuatrimestre resulta más amenazador que el anterior: se salva docente y medio, y asignatura y un cuarto suelto. Infinidad de trabajos, infinidad de lecturas, infinidad de teoría. Creo que voy a tener que empezar a levantarme antes de las 12…

MiauLa pena es que, si ya de por sí encuentro pocos ratos para escribir en el blog, con todo el montón de trabajo va a ser aún más complicado rascar minutos al día para dedicarlos a esto. Pero bueno, salga lo que salga, no tengo intención de abandonarlo. Como ya dije el primer día, esto me sirve para desahogarme, aunque no refleje nada que parezca un desahogo. Y en ese panorama agobiante que parece esperarnos, aún será más útil dejarme caer y escribir unas líneas.

Ayer me encontré con alguien que había decidido considerarme muerta. Vaya, parece seguir la extraña costumbre de conversar con los difuntos. Puede que suene sardónica a veces cuando me refiero a él: no pretendo serlo, surge. Será que soy una mala persona, uuuuuuh. No es que me dé igual que no considere mi existencia, pero casi llego a la indiferencia. Quiero decir, no me molestó cuando me lo comunicó, y no pienso en ello. Representa más bien nada en mi situación actual el hecho de que no me hable. El problema es que si algún día quiere retomar algún tipo de relación amistosa conmigo, yo no voy a estar ahí. Su problema, supongo. Pero hay algo que sí me jode, mucho, muchísimo, más: ¡TIENE CASI TODOS MIS LIBROS DE HARUKI MURAKAMI! Y no sé muy bien cómo recuperarlos. Por cierto, sigue teniendo tan poco ojo como antes a la hora de escoger asignaturas. Qué cojones hará él en Retórica Grecolatina.

See if I cry

See if I shed a single sorry tear

I can’t say that it’s been that great

No, in fact it’s been a wasted worried year

Everybody sees

And everyone agrees

That you and I are wrong

And it’s been that way too long

Tampoco quiero ser cruel, pero esas estrofas (Many Shades of Black, The Raconteurs), me recuerdan vagamente todo ello…

Lecturas de juventud

Publicado en Misantropía moderada con etiquetas , , , el 19 Enero 2009 por Lady Brizna

En este momento, y a día y poco del examen, debería, sería lo mejor, estar estudiando Introducción a la Filología Clásica. Sin embargo, aquí me encuentro, tirada en la cama, escuchando música superpuesta a los extravíos musicales de mi compañera de cuarto (recuerdo aún el mágico momento en que, estando yo en el baño, llegaron a mis oídos los efluvios del soniquete de… los Hare Krishna) y rodeada de libros, lo que, por otra parte, no está nada mal. Quiero que conste que los apuntes de Introducción, primorosamente pasados a ordenador y encuadernados, dormitan en algún doblez del edredón, esperando la mano de nieve que sepa abrirlos y ponerse de una maldita vez a estudiar los rudimentos de la crítica textual.

Las horas anteriores han sido, en esencia, no muy diferentes del instante actual. Una excursión al comedor y una a mi pesar breve intrusión en los dominios del Monstruo Corrector de Faltas de Ortografía, del que no pienso apiadarme en absoluto: ni de él, ni de su concubina. Ojalá (law šá lláh) que sus pústulas sanguinolentas acaben por devorar su retaco cuerpo, y por extensión, el de su hetaira. Aunque, pensándolo mejor, su compañera de escarceos sexuales parece adolecer de lo atribuido a aquellas mujeres del mundo griego: agradable conversación, dotes para la música, y amplios conocimientos culturales. Tampoco voy a presuponer: está mal.

Queda pendiente de nuevo la tarea de convencer a una preclara mente de que Walt Whitman es, primero, un poeta y, además, bueno. Ardua tarea, tiene pinta de ser, dadas sus reticencias, pero teniendo en cuenta que a mí me frustra más no poder compartir algo que me es tan grato que a él no compartir con su objeto de devoción un respectivo objeto de devoción, es posible que lo consiga. Le he comentado, y mi progenitor ha coincidido conmigo en el particular sin mencionarlo yo, que cuanto más tiempo pase, más difícil será que le llegue a gustar el poeta estadounidense. No me gusta el sintagma, y mucho menos la idea, lectura de juventud, pues remite, casi sin querer, a una lectura menor, a una calidad de segundo orden, a la inexperiencia y el mermado criterio de una mente jovenzuela. Y no es así en múltiples ocasiones, y no lo es, desde luego, en Whitman.

Whitman

Hay ciertas pasiones, deseos, vivencias, credos, sentimientos, sensaciones, pensamientos, ardores, en la juventud, que solo están en ella, sea esta de la clase que sea, apasionada o calma, angustiosa y angustiada o estúpidamente feliz. Y todo eso está en Whitman, independientemente de a qué edad escribiera él cada fragmento de su obra. Y esos ardores se perderán, como lágrimas en la lluvia, y entonces será imposible que las líneas del poeta susciten lo que pueden levantar en este momento, por mucho que digas que “nunca he sido joven”. Paparruchas.

Vértigo

Publicado en Misantropía leve con etiquetas , el 15 Enero 2009 por Lady Brizna

Entrada

Recibiré postales del extranjero,
tiernas y ajadas, besos, recuerdos.
¿Cómo están todos? Te echo de menos.
Cómo pasa el tiempo…

Seremos otros, seremos más viejos,
y cuando por fin me observe en tu espejo,
espero al menos que me reconozca,
me recuerde al que soy ahora.

Aquellas manos, aquella mujer,
aquel invierno no paraba de llover,
perdona que llegue tan tarde,
espero saber compensarte.

Estás tan bonita, te invito a un café,
la tarde es nuestra, desnúdame.
Tras el relámpago te decía: “Siempre
recogeré flores en tu vientre”.

Otro hombre dormirá contigo
y dará nombre a todos tus hijos.
Ven, acércate a mí,
deja que te vea,
que otras primaveras
te han de llevar muy lejos de mí.

Vértigo, que el mundo pare,
que corto se me hace el viaje.
¿Me escucharás, me buscarás,
cuando me pierda
y no señale el norte
la estrella polar?

Las frías mañanas en la facultad,
tú casi siempre huías conmigo al bar,
y me enfadaba si preferías
el aula a mi compañía.

Sobre la mesa botellas vacías,
qué sano es arrancarte esa risa,
y ahora cambiemos el mundo, amigo,
que tú ya has cambiado el mío.

¿Qué haré cuando te busque en la clase,
y mi eco me responda al llamarte?
Otros vendrán y me dirán
que te marchaste,
que te cansaste
ya de esperar.

Vértigo, que el mundo pare,
que corto se me hace el viaje.
¿Me escucharás, me buscarás,
cuando me pierda
y no señale el norte
la estrella polar?

Y la ronquera, los traicioneros nervios,
que me atacan antes de cada concierto,
viejas canciones, antiguos versos,
que espero retenga algún eco.

Y en el futuro espero, compañero, hermanos,
ser un buen tipo, no traicionaros.
Que el vértigo pase y que en vuestras ventanas
luzca el sol cada mañana.

Pero basta de lamentos,
brindemos, es el momento,
que estamos todos
y no falta casi nadie,
que hay que apurar
la noche que acaba de empezar.

Vértigo, que el mundo pare,
que corto se me hace el viaje.
¿Me escucharás, me buscarás,
cuando me pierda
y no señale el norte
la estrella polar?

Aracne entre mis sábanas

Publicado en Misantropía leve con etiquetas , , el 12 Enero 2009 por Lady Brizna

Una pulga, una chinche, una araña, no lo sé, se afana cada noche en llenar cada parte de mi cuerpo de pequeñas montañas rojas, que a su vez se empeñan en llamar mi atención provocando un picor que no desaparece, lo ignore o me arranque la piel con las uñas. Ya van tres mañanas de despertares picajosos, y no sé de dónde sale, dónde habita, dónde duerme tal adorable bichín. He de decir, para mi triste consuelo, que me engaña a ratos con La Otra, y gusta especialmente de su pescuezo: la tiene acribillada. Solo nos queda, parece ser, esperar. Esperar a que muera, a que se canse, a que hiberne, a que migre.

Y, mientras tanto, estrépito de andamios, pateras y naufragios… No. Mientras tanto, Sólon, Pisístrato, Clístenes, y todas las pulgas, figuradas o no, que pululaban por la Grecia Antigua, que, para regocijo de tantos, eran muchas.

Ἀρχή

Publicado en Misantropía leve con etiquetas , el 12 Enero 2009 por Lady Brizna

Mi vuelta al estado primigenio de misantropía, la caída, me impele a volcar de nuevo en un blog, triste sustituto, mi Existencia. A vomitar, las más de las ocasiones. A llorar, a despotricar, a golpear, a maldecir, a gritar, a desvelarme, a confesar, a irritarme, a darme por vencida, a preguntar, a sentarme delante de una pantalla y contarle a nadie nada en absoluto.Cortina

Otro comienzo, otro más. Será el cuarto, el quinto si me pongo exquisita. No habrá un final, porque esto nunca acaba. Será solo un abandono, un ‘dejar lo escrito ahí‘, indefenso, donde cualquiera pueda burlarse, compadecerse, odiar(me).